Javier Aisa
Área Internacional de IPES
El sangriento régimen militar no ha retrocedido ante las manifestaciones. Los generales creyeron haber eliminado las protestas durante las masacres de 1988 y la anulación dos años después de la victoria de la Liga Nacional para la Democracia, liderada por la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. Comienza ahora una oscura y sucia represión que pocos denuncian, salvo Amnistía Internacional y algunas comunidades budistas.
Ángel Alfaro
Profesor del Área Internacional de IPES, especialista en África